Dios le dio algo especial a la mujer, especialmente la madre de un hogar, es la persona que puede determinar la naturaleza de su casa.

“Pero la mujer se salvará [será restaurada] siendo madre y permaneciendo con sensatez en la fe, el amor y la santidad.” (1 Tim.2:1-NVI)

¿Esto que quiere decir? Que la mejor manera que podamos invertir nuestro tiempo y nuestras vidas es levantando hijos o una generación para Dios. Este es el mejor camino. A cada mamá Dios le dio la capacidad de influenciar y de moldear sus hijos. Lo podemos hacer para bien o para mal. Y al hacer esta labor, nuestras propias vidas recibirán restauración. Sin embargo este mismo pasaje nos da las bases para poder levantar un hogar en el temor de Dios.

 

  1. En amor

  2. En Fe

  3. En Santidad

En amor

Creo que la base del amor es la negación a si mismo. Toda mama sabe que desde el momento en que llega un hijo a su hogar sus necesidades personales pasan a un segundo plano, es ahí cuando estamos dispuestos a renunciar a nuestros propios planes. Esta lección se ve claramente en la vida de un hombre llamado Charles Mully. Dios coloco un sueño en su corazón, ayudar y hacer algo por todos los niños huérfanos en su Kenya. Esto lo llevo a vender todo lo que el tenia para poder hacer esto un hecho en su vida. Para el y para su familia no era nada fácil, pues era un hombre millonario. Mas sin embargo lo hizo, vendió todo, renuncio a su vida de negocios y decidió tomar el camino de la fe. El camino ilógico, hoy en día, su organización: Mully’s Children Family (MCF) ha rescatado a mas de 12,000 niños que vivían completamente solos en la calle. (www.mcfus.org)

 

 

En Fe

Cuando pienso en esto, siempre pienso en mi mama. Puedo decir que ella es una mujer de fe, y su fe es contagiosa; todas las personas que tienen la oportunidad de estar cerca de ella saben que sus palabras, su transparencia y sobre todo su capacidad de mirar mas allá de las circunstancias son fruto de su vida de fe. Mi mama ha entendido que la fe se tiene que proclamar, por eso, cada palabra que ha salido de sus labios sus hijas han sido palabras de motivación, exhortación y consolación.

 

 

En Santidad

Una vez le escuche decir a Derek Prince: “el cristianismo no es seguir un par de reglas,” estoy totalmente de acuerdo con el. Por lo general, asociamos la santidad con todas las cosas que NO podemos hacer. Mas, sin embargo, esto no es santidad, para mi la santidad nace de una intimidad con Dios el Padre. Cuando vemos un poco de su naturaleza, y de quien el es, esto sin lugar a dudas creara un impacto en todo nuestro ser. Fue lo que vivió el profeta Isaías, fue lo que vivió el apóstol Pablo. Pudieron ver tan solo un poco de lo que Dios era y nunca mas volvieron a hacer los mismos. Como resultado, sus vidas la vivieron apartados para Dios. Al alimentar mi relación personal con Jesucristo a diario, mi vida será diferente, llevare un perfume en donde quiera que vaya que hablara de Dios de una manera real, y personal. Esto es lo mejor que puede hacer una madre, que su vida refleje un Dios vivo y real.