El mejor consejo que un padre pueda recibir

Manuela Castellanos

Me encanta poder ver todos los consejos prácticos y sencillos que se encuentran en la Palabra de Dios. Manoa, el padre de Sansón, en medio de su búsqueda por dirección de Dios para su hijo, recibió directamente de Dios unos consejos muy prácticos que todos nosotros podemos aplicar para nuestros hogares. Esta fue la respuesta de Dios a la oración de Manoa:

 

“Tu esposa debe cumplir con todo lo que le he dicho. Ella no debe probar nada que proceda de la vid, ni beber ningún vino ni ninguna otra bebida fuerte; tampoco debe comer nada impuro. En definitiva, debe cumplir con todo lo que le he ordenado.”  (Jueces 13:13-14 NVI)

 

De este pasaje podemos aprender 3 cosas:

1. El consejo, que empieza con nosotros

Por lo general, antes de que un avión despegue, las instrucciones que dan a los padres en en caso de emergencia son: Asegúrese de colocarse primero su propia máscaras de oxigeno y luego si colóquela a sus niños. A veces nuestra mentalidad es que primero debemos colocar las mascaras en nuestros hijos, y luego si en nosotros. Pero, ¿qué sucedería si esto llegara a ocurrir? No tendríamos oxigeno o vida para poder ayudar a otros.

Algo similar le dijo Dios a Manoa, la salud y el desarrollo de tu hijo, depende primeramente de ustedes como padres. Si ustedes cumplen con lo que yo les instruyo, entonces sus hijos cumplirán con lo que ustedes les instruyan a ellos.

¿Queremos ver hijos obedientes, sometidos, y llenos del gozo del Espíritu Santo?

Entonces tenemos que ser los primeros en obedecer a Dios, a nuestras autoridades espirituales y en reflejar el gozo de Dios. Esto nos llevará a renunciar al mal carácter, pedirle perdón a Dios se hemos gritado a nuestros hijos, si hemos actuado en nuestra carnalidad.

El padre no puede demandar de sus hijos algo que él no esté viviendo personalmente. Dios le dijo a Manoa: el bienestar de tu hijo depende de lo que tu esposa haga ahora.

 

2. Cuidar nuestra dieta

No me refiero a  una dieta de comida solamente (aunque eso es importante) pero me refiero a lo que nutre nuestros pensamientos, a la manera en la que invertimos nuestro tiempo. Estas decisiones son las que se verán reflejadas en nuestro comportamiento y como consecuencia se convertirá en aquello que pasaremos a nuestros hijos.

En este momento me encuentro con 9 meses de embarazo, y tengo muy claro que todo con lo que me alimente es lo que también alimentara a mi hija. El crecimiento y nutrición de mi bebé dependen un por ciento de la mía. Un consejo para los padres, no empecemos el día con las noticias, o con el televisor. Tengamos tiempos de meditar en la Palabra, varias veces al día si es posible. Nutrámonos del mejor alimento.

3. Obediencia absoluta

Tenemos el manual de manuales, la Palabra de Dios, al estar conectados a diario con ella Dios será guiando específicamente nuestras necesidades, el bienestar de nuestro hogar depende de nuestra obediencia a la Palabra de Dios.

 

Consejos prácticos:

 1. Ten tiempo para ti y tu matrimonio. Esto es oxigeno para todo el hogar.

2. Determínate a desechar todo pensamiento negativo de ti mismo o de tus hijos. No empieces el día con redes sociales, o con la televisión prendida. Algo que hacemos con mi esposo es que durante los trayectos en el carro, tratamos de escuchar muchos libros en audio que nos lleven a crecer y aprender a diario.

3. Haz que la Palabra de Dios sea el centro de tu vida. Empieza el día meditando en ella.