Las vacaciones, un tiempo para aprender

Luisa Del Rio

Se acercan las vacaciones y en esta época muchos padres entran en pánico pues no saben qué hacer con sus hijos. Los chicos creen que este es el tiempo para dormir todo el día, no bañarse,  llenarse de comida chatarra y pasar horas enteras en los videojuegos.

 

Debemos hacer de este tiempo la oportunidad para descubrir, experimentar y crecer en responsabilidades. La idea es que nuestros hijos crezcan en este tiempo en sabiduría, en conocimiento, en estatura y en gracia delante de Dios y de los hombres.

 

  1. EXPERIENCIA NUEVAS

 

Las vacaciones es la oportunidad para hacer actividades que normalmente no haríamos. Visitar museos, jardines botánicos, salidas ecológicas  y lugares de diversión y conocimiento que están al alcance y pueden llevar a nuestros hijos a experimentar cosas nuevas.

Yo tengo un desafío con mis hijos estas vacaciones y es enseñarles a cocinar. Necesitan aprender a preparar sus alimentos, esto les será muy útil para la vida y un alivio para cuando estén solos.  

 

  1. ASUMIR RESPONSABILIDADES

Durante las vacaciones nuestros hijos deben asumir responsabilidades y ayudar a los quehaceres  de la casa.

 

Enséñales a tender su cama y motívalos a hacerlo durante este tiempo (ofrecerles un premio puede ser muy efectivo).

 

Reparte funciones: unos pueden lavar los platos, otros recoger la ropa y otros  lavar los baños. La idea es que aprendan a valorar el esfuerzo de quienes cotidianamente hacen el trabajo  en casa.

 

Permíteles manejar una mesada durante este tiempo. Aprovecha y enséñales cómo administrar el dinero, que ellos pueda decidir si ahorran, si lo gastan de una vez y cómo lo administran para sus salidas al cine y a comer helado. Dales un incentivo financiero por hacer algunas actividades como podar el jardín, lavar el carro o sacar a la mascota a caminar.

 

  1. INVOLÚCRALOS EN ACTIVIDADES

Algunos padres los inscriben en vacaciones recreativas, en cursos de manualidades o en campeonatos deportivos. Esta es una buena idea. Necesitamos que se muevan, que se ejerciten mentalmente  y utilicen el tiempo libre de manera productiva.

 

Involúcralos en las actividades de la iglesia. Generalmente, en época de vacaciones se organizan Encuentros y actividades en las células, permítales servir y encontrarse con su llamado.

Motívelos a mejorar su tiempo devocional y aprender las escrituras en esta época. La idea es que en este tiempo puedan crecer en gracia, sabiduría y en estatura delante de Dios y de los hombres.

 

 Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en el favor de Dios y de toda la gente. Lucas 2:52

 

Con amor

Luisa del Río