¿Servir en Pre y Kids? ¿Yo?

Laura Rodríguez

Éxodo 1: 17

Pero las parteras temieron a Dios, y no hicieron como les mandó el rey de Egipto, sino que preservaron la vida a los niños”.

Conocí al Señor a mis 10 años, una edad que no era muy tenida en cuenta por una iglesia cristiana predominantemente de adultos y jóvenes, y donde no había un ministerio de Kids y Pre preparado para atender las necesidades de niños de esas edades.

 

Para ese tiempo, asistía porque mi mamá lo había convertido en un estilo de vida en nuestra casa. En ese entonces no tenía un líder (o una partera) que me diera dirección y, la verdad, me hubiera encantado que en esa época hubiesen líderes de Kids y de Pre que asumieran el llamado de preservar mi generación, pues fueron muchas las veces en que me sentí sin dirección. Eso marcó mi nueva vida cristiana.

Me encanta jugar con niños, disfruto su inocencia y su creatividad, me convierto en uno de ellos con facilidad. Pero un día el Señor me dio esta Palabra que habla acerca de las Parteras y entendí que las cosas debían ir más allá.

 

Al principio no entendía cómo yo podía preservar la vida de los niños y los pre juveniles, pero en un acto de obediencia comencé sirviendo en la Zona Kids de mi iglesia. Debo confesar que en un inicio no fue fácil y poco a poco empecé a sentir una enorme responsabilidad por ellos, por esa nueva generación que comenzaba a emerger.

 

Cuanto más servía, más veía la necesidad de los niños, podía ver con claridad que se necesitan parteras para preservar esta generación. Fue de esta manera en que mi corazón se motivó a asumir un mayor servicio y a buscar ideas creativas para captar su atención, enseñarles y poner bases en su carácter, enfocándome también en los pre adolescentes, cuya edad va de los 9 a los 14 años y que son muy exigentes; y en medio de todo ello, Dios trajo a mi mente este pasaje de Mateo 18:13: “y dijo: En verdad os digo que si no os convertís y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos”.

Si eres líder de Kids y Pre, y el Señor te dio ese llamado a ser como las parteras, te digo que estás siendo parte de la transformación de toda una generación. No solo estás formando personas, sino toda una generación con principios. Para este tiempo en que vivimos, es más difícil que los niños crezcan con principios, dado que el mundo les ofrece ideas y filosofías contrarias a la Biblia a través de todos los medios de comunicación.

Comparto algunas cosas que te pueden ayudar para tener una célula de Pre y Kids:

  1.    Sé muy creativo: los Kids y Pre son MUY, pero MUY, exigentes. Ellos no esperan una reunión normal como la de adultos, sino una reunión divertida, con juegos y dinámicas que los haga usar su creatividad y estar siempre conectados. Para lograrlo, puedes buscar juegos bíblicos para aprender versículos y hacer competencias.

 

  1.    Busca ejemplos que los identifique: Cuando estés enseñando la Palabra, busca ejemplos de lo que ellos actualmente están viviendo. Es posible que necesites involucrarte a profundidad en lo que ellos están viviendo en sus casas y en su colegio. No tengas como referencia solo lo que tú viviste a su edad. Aumenta tu conocimiento respecto a sus gustos actuales, lee sobre lo que les interesa, y eso te dará las herramientas para que ellos puedan sentirse identificados y así comprender la Palabra.
  2.    Haz células diferentes: Si puedes hacer la célula en diferentes lugares, ¡mucho mejor! A ellos les encanta sentir que lo más divertido de su semana es llegar a su célula, porque saben que aprenderán de la Palabra, jugarán con sus amiguitos y tendrán una experiencia diferente cada semana. Busca que la célula sea un lugar donde ellos puedan vivir aventuras, ya que esto se quedará por siempre en sus corazones.
  3.    Rétalos a ser líderes: A veces creemos que porque son los más pequeños no entienden el llamado ni la visión, pero ellos son imitadores de lo que nosotros somos o les enseñamos. Así que cada semana los puedes retar para que le predique a alguien en su colegio, o para que ore por alguien que apenas conozca, para que finalmente lleve un invitado, como un primito o un vecino, a la próxima célula. A ellos les encanta tener una responsabilidad dentro del grupo, así que si les delegas alguna tarea, ellos responderán con mucho agrado.

Hace poco reté a mi célula de Pre juveniles a realizar una Macrocélula, en la que cada uno trajera sus invitados por quienes ya habían trabajado en sus propias células. A mí me parecía algo loco y que de pronto no iba a funcionar, pero aun así me lancé. Cuando empezamos a organizarla y a delegar responsabilidades en cada uno, podía ver en sus rostros la alegría de tener una tarea para este reto. Cuando llegó el día, asistieron al lugar una hora antes, y cada uno empezó a ejecutar sus tareas con excelencia. Unos decoraban, otros se ocuparon de registrar a los nuevos, otros de las actividades y cada uno tenía muy claro lo que le correspondía. Lo hicieron con tanto amor y con tanta diligencia que fue una Macrocélula muy especial y divertida.

 

No tengas en poco la juventud de ellos, ellos recordarán toda su vida lo que suceda en este corto período de edad.