5 tips para despertarte temprano y hacer tu devocional

Rich Harding

Todos hemos escuchado a alguien que dice: “No soy bueno madrugando”. ¡Posiblemente esa persona eres tú! Sin embargo, la idea de que despertarse temprano como es una virtud parece estar grabada en nuestro pensamiento. Con frecuencia, las personas exitosas en el mundo son madrugadoras y esto, como cristianos, es uno de los pasos más importantes para crecer en nuestra relación con Dios. Sabemos que tenemos que tener tiempo de calidad leyendo nuestra Biblia y orando, pero muchas veces no lo hacemos. Sabes que la mañana es el mejor momento y cada noche te repites: “Mañana me voy a obligar a salir temprano de la cama”. Pero después de silenciar la alarma cada cinco minutos durante una hora, tienes que apurarte para alistarte para el trabajo, o los niños vienen corriendo a la habitación y saltan sobre ti (y los que tienen hijos saben que si esto te pasa, ya perdiste).

 

A mí me sucedía mucho, luchaba con salir de la cama y tener tiempo de calidad con Dios, esto afectaba toda mi vida. Yo no era el tipo de persona que uno consideraría “naturalmente disciplinado”, pero sé que la Biblia dice:

 

El alma del perezoso desea, y nada alcanza;

Mas el alma de los diligentes será prosperada”.

(Proverbios 13:4)

 

Y también:

 

Ve a la hormiga, oh perezoso,

Mira sus caminos, y sé sabio;

La cual no teniendo capitán,

Ni gobernador, ni señor,

Prepara en el verano su comida,

Y recoge en el tiempo de la siega su mantenimiento.

Perezoso, ¿hasta cuándo has de dormir?

¿Cuándo te levantarás de tu sueño?

Un poco de sueño, un poco de dormitar,

Y cruzar por un poco las manos para reposo;

Así vendrá tu necesidad como caminante,

Y tu pobreza como hombre armado”.

(Proverbios 6:6-11)

 

Estos pasajes nos hablan de ser diligentes y no perezosos. La diligencia es un principio bíblico y algo que Dios espera que sea parte de nuestro carácter. No tienes que ser “naturalmente diligente” para lograrlo. Desde hace dos años me he despertado a las 4:30 a.m. casi todos los días sin falla. ¿Cómo alguien como yo, una persona “no diligente”, lo logró?

 

5 tips para levantarse temprano

 

  1. Prepárate la noche anterior

 

Este es el paso más importante, ¡debes tener todo preparado la noche anterior! Alista la ropa que te vas a colocar el día siguiente y déjala al lado de tu cama. Si tomas café, deja la máquina lista para que solo tengas que prenderla o, si puedes, consigue una cafetera programable, así el café estará listo apenas despiertes. Busca una caja o algún lugar en donde dejes todas las cosas que necesitarás para tu devocional para que no estés de cacería en la mañana. Esto toma solo 5 minutos en la noche, pero hará una enorme diferencia.

 

  1. Acuéstate más temprano

 

Todo el mundo dice esto, pero es importante. Es posible que a veces no tengas alternativa y tengas que acostarte tarde –y soportar un poco de cansancio el día siguiente–, pero si quieres que despertarse temprano sea una realidad, tienes que acostarte más temprano. Personalmente, me gusta acostarme un poco tarde porque quiero algo de espacio para mí, pero cuando estaba empezando a establecer el hábito de madrugar, me era más fácil dormirme temprano porque sabía que eso me daría tiempo en la mañana.

 

  1. Usa dos alarmas

 

Esta es la verdadera clave para despertarte temprano. Coloca una alarma cerca de tu cama, diez minutos antes de levantarte. Si estás casado o tienes hijos en la misma habitación, te sugiero usar una alarma silenciosa bajo tu almohada. Algo como un reloj o teléfono con el volumen bajo para que te despierte, pero que puedas apagar rápidamente para no molestar a los otros en la habitación/casa.

 

La siguiente alarma debe ser ubicada en otra parte de la habitación, preferiblemente donde todos puedan escucharlo (permíteme explicar). Tiene que ser una alarma muy ruidosa, un teléfono a todo volumen funciona. ¿Por qué ubicarla donde todos puedan escucharlo? Porque cuando suene la primera alarma, recordarás que en 10 minutos sonará la alarma que despertará a todos en la casa si no te levantas de inmediato y la apagas. Suena un poco raro, ¡pero funciona! Y si no funciona la primera vez, la siguiente vez lo hará sin falla, porque no querrás que toda la familia se despierte antes de tiempo. No olvides el primer paso: prepara esto la noche anterior.

 

(Nota: si ninguna de las alarmas te despierte, en verdad necesitas acostarte más temprano. Una parte de la pereza es dormir hasta muy tarde y no aprovechar al máximo el día siguiente. También revisa el siguiente punto. Dormimos en ciclos y posiblemente estás intentando levantarte a la hora incorrecta).

 

  1. Encuentra tu punto ideal

 

Encuentra el lugar y tiempo perfecto, donde quieras estar y nadie te incomode. A veces esto involucra un poco de prueba y error, pero después de una semana deberías encontrar este punto –así tengas que salir de la casa o intentar un poco más temprano–. Esto aplica para tanto tiempo como lugar. Yo probé diferentes lugares hasta encontrar el ideal, donde podía permanecer despierto (pista: ¡fuera de la cama!) y donde nadie me interrumpiera.

 

También aplica al tiempo. Descubrí que despertarme a las 4:30 a.m. es perfecto para mí. Me da suficiente tiempo para hacer todo lo que quiero antes de que mis hijos se despierten. Intenté a las 4, pero era muy temprano; también a las 5, pero por alguna razón no me funcionó. No me daba tiempo para concentrarme en mi devocional sin estar pensando que en cualquier momento mis hijos llegarían a interrumpir.

 

Intenta hacerlo en diferentes horarios hasta que descubras en cuál puedes despertarte sin problemas y te da suficiente tiempo para involucrarte de manera profunda con Dios y Su palabra.

 

  1. Ten listo un plan para tu devocional

 

No desperdicies tu tiempo intentando escoger qué leer y estudiar mientras terminas de despertarte. Haz un plan para que sepas siempre qué vas a leer, escribir, orar y por cuánto tiempo. Revisa nuestro diario para ayudarte a saber qué y cómo escribir en tu devocional.

 

Ahí están, mis 5 tips para despertarse temprano y tener un gran tiempo devocional. Espero que te ayuden a construir ese hábito de manera definitiva como sucedió conmigo.