Separador de libros

Equipo VisionArt

Una de las estrategias más efectivas para memorizar y tener la Palabra fresca en la mente y el corazón es escribiéndola en sitios visibles. No en vano, el Señor le dijo a Habacuc: “Escribe la visión, y declárala en tablas, para que corra el que leyere en ella” (Habacuc 2:2).

 

Puedes realizar una actividad sencilla, pero muy efectiva, con los niños para que ellos puedan adornar sus Biblias y, a la vez, recordar lo que Dios les ha hablado.

 

Para esta actividad necesitas:

  • ¼ de pliego de cartón paja
  • ¼ de pliego de plástico adhesivo transparente (papel contact)
  • Tijeras
  • Marcadores o colores
  • Regla

 

Para iniciar la actividad, escoge un texto Bíblico que haya impactado el corazón del niño. Toma el cartón paja y dibuja un rectángulo de 18cm de largo por 5cm de ancho. Recorta el rectángulo teniendo mucho cuidado. Entre más rectas sean las líneas, más bonito se verá.

 

Una vez tengas el rectángulo, escribe el texto Bíblico seleccionado y da rienda suelta a la creatividad del niño para decorarlo (pueden usar solo marcadores y colores, pero también pueden incluir papeles de colores, escarcha, etc). En caso de utilizar pegamento para realizar la decoración, es bueno permitir que se seque por completo antes de continuar con el siguiente paso.

 

Mientras la decoración de nuestro separador seca, mide un rectángulo de 20cm de largo por 12 de ancho en el plástico adhesivo y córtalo. Una vez la decoración esté lista, cúbrelo completamente con el papel adhesivo. Es importante que lo hagas con mucho cuidado para que no queden burbujas de aire atrapadas. Una vez cubierto con el plástico adhesivo, recorta los excesos para que nuestro separador quede muy bien protegido y se vea bien.

 

De esta manera tendrás un lindo separador de libros personalizado que tu niño puede utilizar para marcar la Biblia o cualquier otro libro que se esté utilizando en el momento. Si deseas darle un toque más de decoración, puedes utilizar una perforadora para hacer un pequeño agujero en un extremo del rectángulo y pasar a través de él una pequeña lana de color. La gran ventaja de este separador es que tendrás tantos diseños como puedas imaginar. ¡Las posibilidades son infinitas!