Y Ahora: ¿Qué hacemos con los prejuveniles?

Yuri Pineda

Esto parece un grito de auxilio que muchas veces en nuestras iglesias pudo sonar así y fue justamente lo que experimentamos como ministerio, pero en ese preciso momento nos dimos cuenta de la importancia de estas edades, niños entre los 10 y 13 años que muchas veces pareciera no encajar, muy grandes para estar en la zona kids y definitivamente muy pequeños para estar en las reuniones de jóvenes.

Solemos anunciar con vehemencia las reuniones familiares y las de jóvenes, espacios perfectamente definidos, el área de Kids (espacios más trabajados) también han evolucionado en nuestras iglesias, pero muchas veces nos quedamos cortos cuando pensamos en qué hacer con los PRE, esta etapa que para muchos es un dolor de cabeza, pero cuando logramos entender cómo trabajarla, se convertirá en una de las fortalezas más grandes en nuestros ministerios.

Lo primero que debes entender (como yo lo hice), es la gran necesidad de darles un espacio dentro de la iglesia y una identidad. Cuando logramos esto, pudimos ver una evidencia clara de lo que puede hacer Dios en ellos al enfocarnos en su necesidad espiritual,cuando en estas edades experimentan el fuego de Dios, entendiendo que Dios los llamó para grandes cosas y que cuenta con ellos, se convierten en apasionados por Él, que enfrentarán fortalecidos su etapa juvenil y adulta. Apartados para Él.

En este mundo que no para, que continuamente los bombardea con nuevas cosas y constantemente los llena de contenidos con el único objetivo de sembrar en ellos complejos e inseguridades al enfrentar esta etapa haciéndoles creer que están “solos”, que “nadie” los entiende y cuyo fin es separarlos de Dios, tuvimos la necesidad de buscar un tiempo para apartarlos de todo, para que ellos pudieran acercarse más a un Dios que los entiende y los conoce más a fondo de lo que creen.

Este tiempo lo que Dios nos ha permitido tener ha sido el CAMP para prejuveniles, (que lo realizamos una vez al año.) Entendimos que ésta era una oportunidad para separarlos de toda distracción, ya que creemos que en el corazón de Dios están los campamentos, basta mirar el pueblo de Israel en la antigüedad, Él los apartó para entregarles un tierra nueva y fue en el campamento donde ellos tuvieron experiencias sobrenaturales con un Dios vivo.

En este CAMP diseñado específicamente para estas edades, ellos pueden acercarse y tener un encuentro con Dios, es un espacio en el que hemos sido testigos en primera fila de cómo Dios los ha sorprendido, sanando, restaurando y llenado de una fe indescriptible, realmente estas edades son apasionadas cuando son llenas de su fuego.

Para realizar este campamento, comenzamos con una preparación de 10 semanas antes, un trabajo que inicia con un taller con los padres de cada uno de los chicos, donde les enseñamos que debe ser un trabajo en equipo y que ellos como padres son ese primer reflejo de Dios que los PRE encuentran a diario. Cada semana, el reto es que ellos conozcan más de Jesús, que desarrollen disciplinas espirituales y que sueñen con ser parte del Campamento.

Estos meses anteriores al camp, son como un “entrenamiento espiritual” donde por medio de actividades, retos y tareas, ellos sienten que se preparan para un encuentro sobrenatural con Dios, estas edades son muy dadas a cumplir retos, por eso esta preparación tiene muchos retos que ellos deben cumplir, algunos son: Ayudar cumplidamente con deberes en sus casas, reportar su lectura y trabajo devocional diario, (como el Camp se realiza en el mes de enero la preparación incluye en el mes de diciembre algunos retos tales como, preparar un regalo para donar a una fundación y darle un regalo a un niño necesitado, que ellos conozcan) y otros por el estilo.

 

Cómo lo hacemos:

Durante este tiempo de preparación de los chicos también se prepara el equipo de staff que estará con ellos, cuidando cada detalle tanto espiritual como operativo, para que todo salga súper, aunque queramos tenerlo todo bajo control Dios siempre nos sorprende y al final esto es lo que buscamos, porque aun este equipo que sirve es impactado de la manera en que Dios fija sus ojos en ellos y como son llenos de Él.

Este año el Camp tuvo como nombre VOLVER AL ORIGINAL, cuando Dios creó a cada PRE tuvo una idea, clara y muy bien definida, pero lamentablemente cuando empezaron a crecer, pudieron cometer el error de no tenerla en cuenta y al tomar sus propias decisiones terminaron alejándose de la IDEA ORIGINAL de Dios. Por eso el gran objetivo de este CAMP era que cada Pre conociera y aceptara vivir la idea ORIGINAL que Dios tuvo para sus vidas.

 

Como sabemos que tienes Prejuveniles en tu iglesia queremos aconsejarte lo siguiente:

– Dales su lugar: Estos espacios como los Campamentos y su propio espacio dentro de las reuniones de la iglesia, los hará sentir que son importantes y útiles en manos de Dios.

– Investiga y sé Amigo:  Identifica, observa y especialízate en estas edades, para conocer sus necesidades, sus sueños, sus dudas y así puedas responder sus preguntas a la luz de la palabra, si ellos encuentran amigos dentro de la iglesia no los buscarán afuera.

– Motivarlos a que busquen a un Dios real: Enséñales que Dios es su mejor amigo y que no sea solo el conocimiento de las cosas espirituales sino motívalos a que las vivan, las experiencias con Dios son las que valoraran y nunca olvidaran, esas son las que realmente marcarán sus vidas.

– No los trates como niños pequeños: Al llegar a esa edad no les gusta ser tratados como niños, ni tampoco ser subestimados, pero también debemos evitar caer en el error de tratarlos como adultos, ellos aun juegan, aun les gustan los concursos, los retos, las competencias y ser motivados con premios.

Toma todo esto y haz del espacio que destines para los Prejuveniles su lugar favorito en el mundo. Recuerda que lo que siembres en estas edades lo recogerás en la siguiente generación de jóvenes que impactará el mundo.

Y Ahora ¿qué harás con los prejuveniles?