pequeños-heroes

Viviendo la Semana Santa con corazón de niño

.

Viviendo la Semana Santa con corazón de niño

Querida familia:

La Semana Santa es un tiempo muy especial. Más allá de lo que vemos o de lo que hemos aprendido desde pequeños, es una oportunidad para volver al corazón de todo: Jesús y su amor por nosotros. Es una gran ocasión para vivirla en familia.

Como mamá de tres hijos (un adolescente de 14, una de 12 y una niña de 7 años), he aprendido en este camino que no hay una única forma de enseñarles a nuestros hijos sobre nuestro poderoso y buen Dios, pero sí hay algo clave: aprovechar cada momento.

Me encanta Deuteronomio 6:2-9 porque nos enseña que en lo cotidiano encontramos oportunidades para hablar de Dios; no es algo rígido, sino más natural: en casa, cuando vamos de camino, al levantarnos o al acostarnos.

En nuestro hogar hemos trabajado para mantener tiempos de altar familiar donde leemos la Palabra, la explicamos, oramos juntos y, a la vez, aprendemos nosotros. Porque no solo se trata de enseñarles a ellos; muchas veces son ellos quienes nos enseñan a nosotros con su sencillez y su forma de ver la vida.

Y es que el llamado no es solo para nosotros, sino que Dios piensa en nuestras familias, nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos (Deut. 6:2). Por eso, en medio de la vida diaria, se presentan necesidades espirituales en ellos que no podemos pasar por alto. A medida que crecen, surgen nuevas preguntas y necesitan instrucción; necesitan ejemplo, porque primero miran nuestra vida antes de escuchar nuestras palabras: que nos vean orar, leer y amar la Palabra. También necesitan recordar que la verdad se afirma cuando la repetimos, cuando la conversamos y la hacemos parte de lo cotidiano.

De hecho, espacios como estos nos han permitido conocer cómo aprende, de manera particular, cada uno de nuestros hijos, algo que ha sido muy importante para nosotros. Cuando estaban más pequeños, todo era a través de historias, canciones, pintura y juegos. Pero hoy, aunque han crecido, seguimos adaptando esos momentos. Por ejemplo, mientras compartimos la Palabra con los mayores, la más pequeña dibuja y colorea lo que estamos hablando. Y, de alguna manera, todos estamos conectados.

Por otro lado, el juego ha sido una herramienta hermosa para enseñarles. Cuando un niño juega, además de divertirse, también aprende, guarda en su corazón lo que está viviendo y le es más fácil recordarlo. En esta Semana Santa podemos hacer cosas sencillas pero muy significativas. Algunas de las cosas que hemos hecho y que han marcado a nuestros hijos son: generar espacios creativos, crear hojas de palma con sus manos para recordar el Domingo de Ramos, tener espacios de actuación, representar en familia la historia de Jesús o leer juntos algunos pasajes y conversarlos según la edad de cada uno.

Otra manera es aprovechar momentos muy especiales y claves dentro de esta semana, como el Jueves Santo, por ejemplo, día que puede ser una oportunidad para enseñarles sobre servir a otros, como lo hizo Jesús; el Viernes Santo, que lo podemos vivir de una manera más tranquila, orando y recordando su sacrificio; y, qué decir del Domingo, un día para celebrar con alegría que Jesús resucitó y ¡está vivo!

Es importante también entender que, más que hacer muchas actividades, lo más importante es el corazón con el que las hacemos. No se trata de que todo salga perfecto, sino de ser intencionales, de crear espacios donde nuestros hijos puedan preguntar, sentir, entender y conocer a Jesús de una manera natural.

Y para los papás que no saben cómo comenzar, hoy en día contamos con herramientas que nos ayudan en este proceso, lo cual es una gran bendición. Una propuesta muy significativa para nosotros es Pequeños Héroes, que es maravillosa para acompañar a las familias con recursos pensados para los niños. Allí, el juego se convierte en un puente para acercarlos a Jesús y brinda herramientas con las que puedes edificar y fortalecer la fe de los pequeños en casa, entre muchos recursos más.

Mi invitación es que esta Semana Santa podamos vivirla con nuestros hijos de una forma real, cercana y llena de propósito. Porque cada momento que sembramos en sus corazones dará fruto, y mucho fruto.

Con cariño,
Leidy Jhoanna González
@lejhoanna12

Biografía
Soy esposa, mamá de tres hijos, pastora de jóvenes en la Misión Carismática Internacional en Bucaramanga y estudiante de Licenciatura en Educación Infantil. He descubierto que me apasiona acompañar a los niños y a las familias en el proceso de conocer a Jesús de manera práctica y significativa.

. . . .
.

CONTÁCTANOS

pequeños-heroes
  • Calle 22C No. 31-01

  • Bogotá, Colombia

  • +57 314 5865927

  • Hola@pequenosheroes.com

.
. . .